Presentación

El sufrimiento social que están provocando los recortes no hace sino aumentar. Después de que en los últimos meses el gobierno y los medios de comunicación hicieran correr la voz de que estábamos saliendo de la crisis, de nuevo la Comisión Europea nos recuerda que serán necesarios nuevos sacrificios. Es evidente que sólo la resistencia social puede hacer frente a la codicia inacabable de los poderosos, que pretenden seguir aumentando sus ganancias a costa de la explotación de la clase trabajadora, el robo de los recursos públicos y el expolio de los derechos sociales.

Hay que fortalecer la unidad de acción y la complicidad entre aquellos que nos resistimos a este saqueo inmisericorde. Por ello diversos movimientos sociales de Cataluña nos hemos reunido con la voluntad de reforzarnos entre nosotros y dar solidez a nuestros argumentos y propuestas, constituyendo la Marea de Mareas y movimientos sociales para darnos cobijo y coordinación.

Compartimos unos principios básicos en torno a:

  1. Las personas somos depositarías de derechos laborales, sociales y democráticos inalienables que no se pueden vender ni comprar.

  2. Son derechos básicos de la ciudadanía el trabajo digno, la salud, la educación, las pensiones y el conjunto de prestaciones sociales. La garantía de estos derechos corresponde en último término a la administración pública que debe estar bajo el control democrático de la ciudadanía. Por lo tanto los servicios básicos que atienden estas necesidades de las personas deben ser públicos, además del transporte, el agua, la energía, el medio ambiente y la cultura.

  3. Los trabajadores y trabajadoras tienen derecho a unas condiciones trabajo dignas. En el reparto de la riqueza y el trabajo mediante la reducción del tiempo de trabajo sin disminución del salario. A que se acabe con la precariedad laboral. A que se recuperen los derechos laborales por medio de la derogación de las últimas reformas laborales.

  4. Las personas y familias sin trabajo y bajos ingresos tienen derecho a una Renta Garantizada que les permita vivir dignamente por encima del límite de pobreza.

  5. Las personas tienen derecho a una pensión digna, que en ningún caso puede ser inferior a las condiciones pactadas en su vida laboral, ni privatizada.

  6. Las personas tienen derecho al acceso a un hogar asequible. Hay que prohibir el desahucio del hogar habitual. El hogar debe ser confortable y contar con los servicios básicos de agua, gas y luz.

  7. Hay que garantizar y asegurar una provisión de los servicios públicos universal, equitativa y de calidad a todas las personas.

  8. El acceso a los servicios básicos debe basarse en el principio de solidaridad entre toda la ciudadanía. Por tanto su provisión debe estar garantizada por los presupuestos generales y vinculada a un sistema fiscal progresivo, transparente y suficiente.

  9. La ciudadanía tiene derecho a conocer y supervisar el funcionamiento de los servicios públicos, proponer mejoras, exigir la corrección de las malos funcionamientos y asegurar la transparencia de su gestión. El Estado no puede ocultar información, ni privatizarla. El Estado debe ejercer su función bajo la supervisión de toda la ciudadanía, no de una minoría de empresas que se benefician del bien común.

Sobre esta base y desde nuestra autonomía, los movimientos firmantes pasamos a coordinarnos de manera estable para:

  • Proponer incitativa conjuntas

  • Apoyarnos en las grandes convocatorias

  • Darnos apoyo mutuo en todas las formas que sean posible

  • Desarrollar, difundir y exigir el cumplimiento de un programa común basado en los principios enunciados

  • Coordinar calendarios de acción y compartir información, así como difundir conjuntamente aquellas convocatorias y noticias que impulsen nuestras demandas transversales.

La Marea de mareas es un área de confluencia de las luchas sociales por la justicia y la defensa de los Derechos Humanos